Ansiedad, trastornos de ansiedad y pánico: diferentes formas de ansiedad con una firma sintomática individual "Apoyo" Homeopatía según el Dr. Banerji
Protocolos del Dr. Banerji
Ansiedad, trastornos de ansiedad y pánico: diferentes formas de ansiedad con una firma sintomática individual
La ansiedad es, en principio, una reacción normal e importante del cuerpo ante peligros reales o previstos. Pone al organismo en un estado de alerta elevado y lo prepara para reaccionar con rapidez.
Se habla de un trastorno de ansiedad cuando las ansiedades aparecen de forma excesivamente intensa o persistente, se viven situaciones objetivamente inofensivas como amenazantes o la ansiedad afecta de manera considerable la vida diaria.
La ansiedad puede adoptar formas muy diversas. Por eso es especialmente importante la firma sintomática individual : los desencadenantes, las manifestaciones físicas acompañantes, los pensamientos, la hora del día, las situaciones y las conductas de evitación pueden diferir considerablemente de una persona a otra.
Diferentes formas de ansiedad
Bajo el término trastornos de ansiedad se agrupan diversos cuadros clínicos.
Entre ellos se incluyen en particular:
-
trastorno de ansiedad generalizada
-
trastorno de pánico
-
agorafobia
-
trastorno de ansiedad social o fobia social
-
fobias específicas
-
ansiedad por separación
Además, las ansiedades pronunciadas pueden formar parte de otras enfermedades psíquicas o físicas.
Trastorno de ansiedad generalizada
En un trastorno de ansiedad generalizada existen preocupaciones y temores excesivos durante un periodo prolongado en relación con diversos ámbitos de la vida.
Los pensamientos pueden girar, por ejemplo, en torno a:
-
la salud
-
la familia
-
el trabajo
-
asuntos financieros
-
posibles accidentes
-
el futuro
-
obligaciones cotidianas
En ocasiones, las personas afectadas saben que sus preocupaciones son excesivas, pero les resulta difícil controlarlas.
Posibles manifestaciones acompañantes son:
-
inquietud interna
-
nerviosismo
-
tensiones musculares
-
fatiga rápida
-
problemas de concentración
-
irritabilidad
-
trastornos del sueño
-
palpitaciones
-
molestias gastrointestinales
Ataques de pánico y trastorno de pánico
Un ataque de pánico es una fase que aparece de forma repentina con ansiedad intensa, la cual puede volverse muy fuerte en poco tiempo.
Los posibles síntomas son:
-
taquicardia o palpitaciones fuertes
-
opresión o dolor en el pecho
-
dificultad para respirar
-
sensación de no poder respirar
-
temblores
-
sudoración
-
mareos
-
náuseas
-
sensación de calor o frío
-
hormigueo o entumecimiento
-
sensación de irrealidad
-
miedo a perder el control
-
miedo a morir
En un trastorno de pánico se producen ataques de pánico inesperados de forma repetida. Con frecuencia se desarrolla además un marcado miedo al siguiente ataque.
Agorafobia
En una agorafobia existe miedo a situaciones de las que podría resultar difícil escapar o en las que, en caso de emergencia, posiblemente no habría ayuda rápida disponible.
Pueden resultar problemáticas, por ejemplo:
-
el transporte público
-
los centros comerciales
-
las grandes aglomeraciones de personas
-
las colas
-
las grandes plazas abiertas
-
los viajes
-
estar solo fuera de casa
En casos graves, las personas afectadas apenas salen ya de su vivienda o solo lo hacen acompañadas.
Ansiedad social
En un trastorno de ansiedad social existe un miedo pronunciado a ser observado, evaluado, criticado o puesto en evidencia por otras personas.
Las situaciones difíciles pueden ser:
-
hablar delante de otras personas
-
conversaciones con personas desconocidas
-
comer o escribir en presencia de otras personas
-
reuniones profesionales
-
exámenes
-
eventos sociales
A nivel físico pueden aparecer rubor, temblor, sudoración, palpitaciones o náuseas.
Fobias específicas
Una fobia específica es un miedo intenso ante determinadas situaciones u objetos.
Algunos ejemplos son:
-
miedo a las alturas
-
miedo a volar
-
miedo a las arañas
-
miedo a los perros
-
miedo a las tormentas
-
miedo a la sangre
-
miedo a las inyecciones
-
miedo a los procedimientos médicos
-
miedo a los espacios cerrados (claustrofobia)
El miedo puede desencadenarse ya con solo imaginar la situación correspondiente.
miedo a la enfermedad
En caso de un marcado miedo a la enfermedad las personas afectadas se ocupan intensamente del temor de padecer una enfermedad grave o de desarrollar una enfermedad.
Las sensaciones corporales normales pueden interpretarse como signos de una enfermedad peligrosa.
El control frecuente del cuerpo, las revisiones médicas repetidas o las búsquedas intensivas en internet pueden reducir el miedo a corto plazo, pero a largo plazo pueden mantenerlo en parte.
Ansiedad con síntomas físicos marcados
La ansiedad no es solo una experiencia psíquica. El sistema nervioso autónomo puede desencadenar reacciones físicas claras.
Son posibles:
-
palpitaciones
-
taquicardia
-
aumento de la presión arterial
-
dificultad para respirar
-
sensación de opresión en el pecho
-
temblor
-
sudoración
-
sequedad de boca
-
mareo
-
náuseas
-
diarrea
-
necesidad frecuente de orinar
-
tensiones musculares
-
dolores de cabeza
-
hormigueo
-
trastornos del sueño
Estos síntomas pueden a su vez desencadenar ansiedad y, con ello, reforzar un círculo de ansiedad .
Ansiedad y sueño
Los trastornos de ansiedad con frecuencia se asocian con problemas de sueño.
Son posibles:
-
dificultades para conciliar el sueño
-
despertares frecuentes
-
dar vueltas a los pensamientos en la cama
-
despertar precoz
-
pesadillas
-
ansiedad matutina
-
sensación de no haberse recuperado a pesar de dormir
La falta de sueño puede a su vez intensificar la ansiedad, la irritabilidad y las reacciones físicas de estrés.
Tener en cuenta la firma sintomática individual
En el caso de la ansiedad es especialmente importante no considerar únicamente el diagnóstico.
La firma sintomática personal puede estar marcada, por ejemplo, por:
-
ansiedad de aparición súbita o permanente
-
ansiedad por la mañana o por la noche
-
ansiedad durante la noche
-
miedo a la soledad
-
ansiedad en multitudes
-
ansiedad ante los exámenes
-
miedo a volar
-
miedo a las alturas
-
miedo a la enfermedad
-
miedo a la muerte
-
miedo al futuro
-
ansiedad social
-
palpitaciones
-
dificultad para respirar
-
temblor
-
sudoración
-
trastornos gastrointestinales
-
insomnio
-
fuerte inquietud interior
-
rumiación obsesiva
Estas diferencias son esenciales para el diagnóstico y la selección de un tratamiento adecuado.
Excluir causas físicas
Las molestias similares a la ansiedad también pueden ser causadas o intensificadas por enfermedades físicas o sustancias.
Entre ellas se incluyen, por ejemplo:
-
enfermedades tiroideas
-
arritmias cardíacas
-
hipoglucemia
-
cambios hormonales
-
determinadas enfermedades neurológicas
-
falta de sueño
-
cafeína
-
nicotina
-
alcohol
-
sustancias estimulantes
-
determinados medicamentos
Por lo tanto, especialmente ante síntomas físicos intensos que aparecen por primera vez, no debe asumirse automáticamente que se trata de un trastorno de ansiedad.
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza mediante una conversación detallada y la historia clínica individual.
Para ello se tienen en cuenta, entre otros aspectos:
-
Tipo de ansiedad
-
Desencadenantes
-
Frecuencia
-
Duración
-
Síntomas físicos
-
Conducta de evitación
-
Limitaciones en la vida cotidiana
-
Sueño
-
Medicamentos y sustancias
-
Posibles enfermedades concomitantes
Según los síntomas, pueden ser necesarios exámenes físicos adicionales.
Tratamiento: diversas posibilidades
Para los trastornos de ansiedad se dispone de varias opciones de tratamiento eficaces. La elección depende del tipo y la gravedad de la ansiedad, así como de la firma sintomática individual.
Los posibles componentes del tratamiento son:
-
Psicoeducación
-
Psicoterapia
-
Terapia cognitivo-conductual
-
Terapia de exposición
-
Técnicas de relajación
-
Regulación de la respiración y del estrés
-
Mejora del sueño
-
Ejercicio físico regular
-
Tratamiento farmacológico
-
Tratamiento de enfermedades concomitantes existentes
Terapia cognitivo-conductual
La terapia cognitivo-conductual es uno de los tratamientos psicoterapéuticos más importantes de los trastornos de ansiedad.
Con ella, las personas afectadas pueden aprender a:
-
reconocer pensamientos que generan ansiedad
-
cuestionar pensamientos catastróficos automáticos
-
reducir la conducta de evitación
-
interpretar de otra manera los síntomas físicos de ansiedad
-
enfrentarse gradualmente a situaciones que generan ansiedad
Precisamente la exposición controlada a situaciones previamente evitadas puede ser un componente importante del tratamiento en diversos trastornos de ansiedad.
Tratamiento farmacológico
Según el tipo y la gravedad del trastorno de ansiedad, pueden utilizarse medicamentos.
Entre las opciones se encuentran, en particular, determinados:
-
ISRS
-
IRSN
Estos medicamentos no actúan inmediatamente después de la primera toma. El efecto terapéutico se desarrolla normalmente de forma gradual.
En determinadas situaciones pueden considerarse otros medicamentos.
Las benzodiazepinas pueden reducir notablemente la ansiedad a corto plazo, pero conllevan un riesgo relevante de desarrollo de tolerancia y dependencia. Por ello, no son adecuadas para un tratamiento prolongado e indiscriminado de los trastornos de ansiedad.
Ansiedad y depresión
Los trastornos de ansiedad y las enfermedades depresivas aparecen con frecuencia de forma conjunta.
Pueden ser indicios:
-
abatimiento persistente
-
pérdida de interés
-
retraimiento social
-
desesperanza
-
agotamiento intenso
-
trastornos del sueño
-
problemas de concentración
Cuando existe simultáneamente una depresión, el tratamiento debe tener en cuenta ambos cuadros clínicos.
Homeopatía según el Dr. Banerji
En la homeopatía según el Dr. Banerji se emplean diversos medicamentos homeopáticos y potencias establecidos según los protocolos Banerji para la ansiedad, la inquietud interior, el pánico, los problemas de sueño y distintas manifestaciones físicas acompañantes.
Dado que la ansiedad presenta formas de manifestación muy diversas, debería tenerse en cuenta especialmente la firma sintomática individual deben tenerse en cuenta, por ejemplo, si predominan el pánico, la ansiedad anticipatoria, la ansiedad social, la ansiedad por enfermedad, el insomnio, las palpitaciones, los temblores u otras molestias.
Un tratamiento fiable del trastorno de ansiedad o de pánico mediante remedios homeopáticos no está científicamente demostrado. Un tratamiento psicoterapéutico, psiquiátrico o farmacológico necesario no debe sustituirse ni retrasarse.
Los psicofármacos prescritos, en particular las benzodiazepinas tras una ingesta regular prolongada, no deben suspenderse de forma abrupta por cuenta propia.
Aviso importante
La aparición nueva de dolores torácicos intensos, dificultad respiratoria grave, pérdida de conciencia, arritmias cardíacas marcadas u otras molestias físicas inusuales no debe atribuirse automáticamente a un ataque de pánico, sino que debe aclararse médicamente.
En caso de peligro agudo para uno mismo o de pensamientos suicidas, se requiere ayuda profesional o médica de urgencia de inmediato.
La información de esta página tiene exclusivamente fines informativos generales y no sustituye el asesoramiento, el diagnóstico ni el tratamiento médico.
Ingredientes: Gelsemium, Coffea cruda, Ignatia amara
Plazo de entrega: aprox. 3-4 días (varía en el extranjero)
Ansiedad, trastornos de ansiedad y pánico: diferentes formas de ansiedad con una firma sintomática individual "Apoyo" Homeopatía según el Dr. Banerji
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